Viajar en transporte público es en muchas ocasiones un tedioso viaje hacia un lugar aún más tedioso y cuando no se cuenta con una buena compañía, es necesario buscar alternativas para matar ese tiempo. Es por eso que tengo varias actividades en mente para realizar mientras espero mi lugar de destino:

La mejor opción es siempre llevar música -ya sea en mp3, mp4, iPod o un simple celular-, ir escuchando tus canciones favoritas en la micro y cantarlas de forma audible para que la gente te quede mirando y tú te rías de su amargura. Pero como no siempre contamos con ello, hay más alternativas.
Si tienes la fortuna de sentarte junto a la ventana, puedes entretenerte con varios juegos mentales según lo que veas en el exterior. Por ejemplo, con los vehículos: mirar los automóviles pasar y adivinar la marca de cada uno o ver sus patentes y según las letras pensar en una palabra.

Otro juego es intentar seguir el recorrido de la micro* o colectivo, tratar de adivinar si sigue derecho, hacia qué lado va a doblar o cuando va a parar, cuántos serán los próximos pasajeros que suban o cuántos se van a bajar.

Si la micro va muy llena y te toca ir de pie, el juego del equilibrio es el indicado. Consiste en ir de pie en el pasillo sin afirmarte de los asientos ni de los pasamanos e intentar no caerte, se puede ir alternando con otras dificultades como intentar no tocar a los otros pasajeros que vayan de pie o dar pasos de bailes.

Sin embargo, a veces la micro colapsa con tantos pasajeros y debes viajar apretado con otras personas, pero para eso existe el juego del laberinto, Indiana Jones, la serpiente, el gusanito (todavía no tiene nombre definido) en el que debes intentar llegar al final de la micro pasando a través de los pasajeros y si no es tu intención seguir de pie, puedes jugar a la silla musical, pero sin música, e intentar coger el primer asiento que se desocupe aunque sea a combos y patadas.

Pero ya sea que vayas de pie o sentado, una de las mejores cosas es distraerse en los pensamientos, divagar la mente y llevarse por la imaginación. Quizá en un momento recuerdes algo que te haya causado gracia, te rías sin querer y la gente te vuelva a mirar por reírte solo y así tú te vuelves a reír de ellos. El asunto está en pensar en cosas agradables, no en lo que tengas que ir hacer y no halles la hora de llegar.

Hay gente que aprovecha de dormir, sobretodo si es muy temprano en la mañana o muy tarde en la noche, si no se tiene la costumbre de dormir en lugares ajenos a nuestra cama, puede resultar incómodo; si no se tiene problema en hacerlo, sólo hay que tener cuidado de no pasar de nuestro destino.

Por último, si tienes algo muy importante que hacer, por ejemplo, vas a la universidad y tienes una evaluación, no sabes lo rápido que se te pasará el tiempo si te pones a estudiar y ves que no alcanzaste a leer nada. Si vas a una entrevista o a lo que sea que te hayas tenido que preparar, aprovechar el tiempo en la micro es una buena opción. Aunque no es recomendable para todos el leer estando en movimiento, hemos personas que nos mareamos con facilidad.

Cómo ven, alternativas son muchas, no hay excusa para no tener un entretenido viaje en micro e incluso inventar más juegos mentales o hallar formas de reírte de los otros pasajeros, en especial cuando nos falla nuestra música o es difícil apartar la mente de los deberes del día.

*Micro: Diminutivo dado en Chile a los microbuses del transporte público.

Publicado originalmente en: Güelcam

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