Sobre el antes y el después de la Dictadura en Chile

Voy a reciclar otro trabajo de la Universidad, sólo para mantener vivo el blog. Esta vez tuve que hacer un ensayo para Sociología y el tema fue… lo que siempre hablamos cuando se acerca el 11 de Septiembre en Chile.

Quizá tenga algunos errores o esté muy parcial – total, es una columna de opinión así que debe ser subjetivo-y lo que quiero decir con él es que el Golpe de Estado en Chile no tuvo ninguna justificación y a pesar del desarrollo económico, sólo trajo genocidio en su tiempo y hoy división y una falsa sensación de riqueza. Quiero dejar en claro que tampoco me apego a ninguna ideología política y que lo que escribo, aunque no parezca neutral, se trata de mostrar la avaricia y el egoísmo de quienes tienen poder. Antes que me extienda más, ya que el ensayo fue bastante largo, se los dejo aquí. Lo titulé “La instauración del neoliberalismo en Chile y la polarización ideológica en Chile”, un título muy llamativo, ¿no?

Próximo a cumplirse 40 años desde el Golpe de Estado en Chile, y como ocurre cada 11 de Septiembre, el tema se vuelve recurrente en los medios masivos de comunicación y está en boca de la mayoría de los chilenos, ya sea que hayan sido testigos de la dictadura o no. A propósito de esto, un canal de televisión ha estrenado hace unas semanas un documental que pretende mostrar las imágenes prohibidas de aquélla época, registros audiovisuales en su mayoría extranjeros que pusieron de manifiesto la violación a los derechos humanos cometidos por la dictadura del general Augusto Pinochet. Por muchos años, estas imágenes fueron evitadas ser mostradas por la prensa local para evadir esta realidad, que por un lado exponía una cara bonita, la de la salvación de una crisis desatada por el marxismo y el buen porvenir económico; y por otro lado ocultaba la imposición del neoliberalismo a punta de pistola contra todo aquel acusado de almacenar en su cabeza peligrosas ideas extremistas. 

11 de septiembre, 1973

Este régimen dividió –o quizá remarcó- a las clases sociales, de acuerdo a su posición frente a la dictadura de Pinochet. Aquellos pobres y marginados, ya sea que fueran de izquierda o sólo aspirantes a una utópica igualdad social, que se vieron perjudicados –por no decir violentados- por el régimen instaurado; y aquellos más ricos y aristocráticos que fueron favorecidos por las nuevas ideas de capitalismo introducidas por el Gobierno Militar. Esta división ideológica y social, sigue presente tras 40 años desde que los militares atacaron la Moneda y al gobierno socialista de Salvador Allende, cuya herida no ha podido sanar a pesar de 23 años de gobiernos democráticos.

Vuelta la atención al documental estrenado recientemente, he notado las diversas opiniones que el público ha emitido sobre la exposición de estas históricas imágenes, donde unos lo consideran un acierto por el reconocimiento a la violación de Derechos Humanos que muchos han querido negar –más bien, evitar ver-, mientras que otros opinan que sólo es una manera de generar más odio en un país aún dividido.

Parece irrisorio que se pretenda justificar, quizá de manera inconsciente, 17 años de tortura y genocidio, por 3 años sin poder comprar pan.

Mientras que unos quieren dar la vuelta la página con miras al futuro y otros, mantener viva la mirada en la historia, para que el pasado no se repita, me ha llamado aún más la atención el reproche que algunas personas han manifestado al respecto: el ¿ocultamiento? de lo que vivió el país antes de septiembre de 1973. En palabras de ellos, si desean mostrar la realidad de Chile, que hablen sobre la Unidad Popular, de Salvador Allende y sus tres años de gobierno donde sumergió al país en una grave crisis, aludiendo -sin excepción de ningún comentarista- a las largas filas para comprar alimentos. Sin embargo, es importante considerar que dicho programa no tiene la intención de explicar las razones por las que se produjo el golpe de estado, sino mostrar de forma cruda los crímenes cometidos por las fuerzas militares y el Estado, y segundo, parece irrisorio que se pretenda justificar, quizá de manera inconsciente, 17 años de tortura y genocidio, por 3 años sin poder comprar pan. Con esta comparación, no pretendo burlarme de la situación de esta época, pues es claro que la grave crisis económica durante el gobierno de Allende hizo mella en la sociedad chilena y produjo la polarización de los sectores contrarios o adherentes al socialismo, que condujo a muchos a aceptar el golpe de estad.

No obstante, la revelación de documentos y testimonios a lo largo de los años, hace cada vez más discutible la atribución de toda culpa a Salvador Allende por el decline de la economía y desabastecimiento en aquellos años, incluso podemos llegar a declararlo una víctima mortal de las aspiraciones y avaricias de un sector privilegiado de la sociedad que no estaba dispuesto a perder esos privilegios. A raíz de lo que en adelante expondré, parece inaudito que aún muchos chilenos desconozcan otra versión de los hechos detrás del golpe de estado, verdades que aún se intentan mantener ocultas, pero que gracias a medios de comunicación no tradicionales como el internet (que está a un paso de su completa masificación) son imposibles de ocultar.

Aquí haré mención del documental La doctrina del shock del 2009, basado en el libro La doctrina del shock: el auge del capitalismo del desastre y las charlas de la escritora canadiense Naomi Kleins, escrito el 2007, que sostiene y reafirma por medio de un repaso histórico, que las ideas político-económicas de Milton Friedman y su Escuela de Economía de Chicago –de dónde surgen los famosos “Chicago Boys”- han alcanzado importancia en gran parte del mundo gracias a medidas opresivas y manipulación política que son un símil de la terapia de shock utilizado en tratamientos psicológicos. Es decir, que por medio de crisis, impactos sociales y principalmente el miedo, los gobiernos han podido implantar el neoliberalismo y el sistema de libre mercado en países tales como Chile

Portada del libro en que se basa el documental “La Doctrina del Shock”.

Podría esto parecer una suerte de teoría conspirativa si no nos detuviéramos a mirar todos aquellos procesos mundiales en que Estados Unidos ha estado detrás, aún en la actualidad; la invasión a Irak, como ejemplo más próximo. Por tanto, el escenario en que se desarrolla lo tratado aquí, se ubica en plena Guerra Fría, por lo que es interesante destacar que La doctrina del shock señala a nuestro país como la primera puesta a prueba por parte de Estados Unidos para implementar las ideas de Friedman fuera de sus fronteras -que durante los años 50 y 60 habían tomado mucha importancia- por medio de lo que la autora llama la terapia de shock, que resultaría en un efectivo sistema de manipulación política y económica. Es bien sabido, incluso, que el gobierno de Richard Nixon no estaba contento con la idea un gobierno socialista en Chile; tras el fallido boicot para que Allende no fuese electo presidente, Estados Unidos temió que sus empresas en nuestro país y sus intereses económicos se vieran afectados negativamente. Ya incluso en los prósperos años 50 y 60, donde Chile estaba creciendo en base a un sistema en que el Estado tenía alto control sobre las empresas e invertía en educación, salud e industria, Estados Unidos se encargó de becar a estudiantes de economía para que aprendieran –y abrazaran- las ideas neoliberales y por lo tanto, las trajeran a Chile.

Ya electo Allende en 1970, las inversiones extranjeras comenzaron a peligrar, pues el entonces presidente pretendía nacionalizar el cobre, aumentar el salario de los trabajadores, congelar los precios mercantiles, entre otras medidas con el fin de redistribuir las riquezas. Independiente de si sus acciones fueron eficientes o no, era necesario entonces que Chile mantuviera un sistema económico acorde a los intereses de Estados Unidos; de esta forma comienza a ponerse en acción una maquinación que desestabilizaría la economía de Chile y produciría el miedo que serviría de alero para las futuras acciones del gobierno militar. El poder e influencia de Estados Unidos provocó que la economía en Chile se paralizara, por lo tanto, que el mercado dejara de abastecer a los hogares y generó hacia el odio y pavor hacia las políticas socialistas de Salvador Allende.

Tenemos aquí que, enmascarada por la lucha contra el comunismo y todas las doctrinas semejantes y opuestas al capitalismo desmesurado, la verdadera motivación para derrocar a Allende fue el interés de unos pocos por conservar su patrimonio monetario y con ello su poder. Desestabilizar a todo un país y provocar el caos en la población, significó la excusa perfecta para que las fuerzas militares intervinieran, culminando en el segundo intento de Golpe de Estado desde que Allende ascendió a la presidencia, provocando de esta forma el derrocamiento de éste, la disolución del parlamento, una brutal dictadura y una fuerte separación ideológica.

Este violento procedimiento demostró por un lado que una crisis en la sociedad puede conducir a que se apliquen medidas que en otras circunstancias no serían aceptadas por el pueblo. Es importante destacar a todas esas mujeres que se manifestaron en las calles popularizando el cacerolazo como medio de protesta, ante las autoridades para que reaccionaran frente a la crisis, ya que éstas pertenecían a los sectores más acomodados donde se ve fuertemente influenciado las ideas capitalistas y el fervor anticomunista que se hacía presente en la época. Pero por otro lado, dejó en evidencia que sólo la imposición mediante la violencia y destrucción de un sistema ya establecido, permite instaurar otro que sólo representa el interés de unos pocos: los empresarios.

Medio siglo de gobiernos preocupados por el bienestar social, donde el Estado regulaba las industrias y tenía un papel activo en la satisfacción de las necesidades básicas, dieron paso a un régimen donde la competitividad y el libre mercado eran la consigna. Bajo ideas basadas en Friedman. y por medio de sus discípulos chilenos graduados en Chicago, que afirmaban que la intromisión del Estado en todos los aspectos de la sociedad correspondía a una coartación de las libertades personales, fue como el Gobierno Militar disminuyó el gasto social, eliminando incluso la leche gratuita que se repartía en los policlínicos –gesto copiado de su amiga británica, la primer ministro Margaret Tatsher- y luego privatizó poco a poco las empresas estatales, enfatizando la importancia de la propiedad privada por sobre las personas. El primer paso hacia la consolidación del neoliberalismo en Chile, fue el acorralamiento de la clase trabajadora sometiéndola a los designios del empresariado. Pero también se forjó una persecución política como pocas se han visto, siempre bajo la concepción anticomunista que llegó incluso a convencer a muchos chilenos por medio de panfletos que solicitaban a los vecinos a denunciar a los enemigos del estado, a los marxistas que sólo pretendían acabar con el país. Esta estrategia tenía como propósito mantener bajo miedo e ignorancia a la población, por ello debía censurarse a como diera lugar (ya sea quemando libros políticos, ya sea asesinando presos políticos) toda manifestación contraria al neoliberalismo, que con tanto empecinamiento se deseaba instaurar. Una realidad que por largos años fue ocultada a los chilenos, a pesar que fuera del mundo era innegable.

(…) el sistema que los empobreció, también les ha hecho creer que los bienes en materiales son sinónimo de bienestar y que pueden acceder a estos gracias al crédito y al endeudamiento prolongado.

Este nuevo sistema económico trajo como consecuencia a largo plazo, un desarrollo económico en Chile que es ejemplo para Latinoamérica y que a muchos les ha servido para justificar 17 años de dictadura. Sin embargo, el aspecto social ha sido constantemente apartado, desconsiderando el hecho que este crecimiento económico sólo ha significado que los ricos se hayan vuelto aún más ricos a costa de los pobres, quienes se han empobrecido todavía más y mantenido hasta hoy una desigualdad social donde las tantas riquezas de Chile, han ido hacia un mismo sector. Es lamentable que muchos de esos pobres no noten que son pobres, ya que el sistema que los empobreció, también les ha hecho creer que los bienes en materiales son sinónimo de bienestar y que pueden acceder a estos gracias al crédito y al endeudamiento prolongado. Otra víctima ha sido el medio ambiente, ya que el neoliberalismo se ha encargado de nuestros recursos hasta que llegue el día en que tengamos que alimentaros del dinero que hemos acumulado.

Neoliberalismo

Un aspecto interesante que surge a raíz de la vuelta de la denominada democracia, resulta de la idea de que durante cuatro gobiernos de izquierda, abiertamente opositores al gobierno militar, han mantenido el mismo sistema económico instaurado a fuerza y sangre; lo que demuestra, no su beneficio a la sociedad, sino que el provecho que los más ricos pueden obtener de él, creando así una nueva clase social: la del político-empresario, cuya ideología basada en el crecimiento del bolsillo no contempla si se es neoliberal o socialista.

No así en el colectivo social, donde la mayoría de los chilenos se han señalado hacia un sector político, en muchos casos herencia de los padres. No hablo simplemente ser de izquierda o de derecha, sino de su visión hacia lo que fue la dictadura de Pinochet y sus consecuencias políticas y sociales. Lo que en esos años pasó ha dividido desde entonces la opinión pública, convirtiendo a Chile en un país fuertemente polarizado, entre aquellos que rechazan todo lo implicado con la Dictadura y aquellos que bajo el baluarte del progreso económico, la disculpan. Los medios de comunicación han contribuido a alimentar esa segunda opinión, ya desde los tiempos en que la televisión mostraba a los más ricos que Pinochet estaba levantando el país, en cambio que el resto sufría las consecuencias de pensar distinto. Actualmente la cosa no cambia, si bien existe una sanción moral hacia las violaciones de Derechos Humanos, el ciudadano que ha sido convencido de que el neoliberalismo significó una salvación a la economía Chilena, verá ese período solo como un lamentable episodio de una época que fue necesaria para el país.

El neoliberalismo fue impuesto en Chile instigado por Estados Unidos, para beneficio del empresariado y un Estado que no quería hacerse cargo del gasto público. Sólo la fuerza desproporcionada puedo lograrlo causando la muerte de miles de chilenos. De ese período heredamos modernidad tecnológica, pomposas tiendas y malls, alta inversión extranjera y mucho dinero para los multimillonarios. Pero también, de ese sistema nos proviene una educación cara, un sistema de AFP estafador y una salud que discrimina por la billetera.

Mientras la mentalidad capitalista siga imperando por sobre el bien social, Chile se mantendrá desunido por ideologías, mientras los políticos y empresarios se siguen beneficiando por medio del mismo sistema que nos dividió y muchos optan por defender.



Bien, ese fue mi ensayo. Ahora les dejo el documental en el que me basé:



Deben saber además que no sólo este documental habla de este tema, existen hasta documentos desclasificados que demuestran que el Golpe en Chile estuvo planeado por EEUU. Sólo hace falta investigar un poco…

Véase también: http://www2.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB8/nsaebb8.htm

Author: María de los Ángeles

Nacida en 1990, de padres sureños y criada en el norte. Profesora de Castellano y Comunicación, con interés en el lenguaje, los cómics, X-Men, Pokémon y fútbol, entre variados temas. Vegetariana, amante del cielo y el mar.

8 Replies to “Sobre el antes y el después de la Dictadura en Chile”

  1. Me alegra que volvieras a escribir.

    Me ha gustado mucho tu ensayo, sobre este tema hay haaaaaaaaaaaarto que decir, pero para no ponerme latera, a raíz de estos programas siento que la herida que tiene Chile tras los 17 años de dictadura es muy profunda, que no se va a sanar porque como dices, muchos han heredado su postura política de sus padres, y por ende, van a seguir estando de acuerdo y defendiendo los intereses de uno u otro lado. Y esa herida se abre cada día que pasa cuando un ser querido sigue sin ser encontrado; cuando un colaborador de la dictadura sigue caminando libre y feliz por la calle, atendiendo en su consulta médica o haciendo clases en alguna universidad; se abre también cuando dicen "pronunciamiento" militar en vez de golpe, y así..

  2. He leído con mucha atención tu "ensayo" (lo pongo entre comillas pues es un texto que parte desde un planteamiento donde existe una toma de posición ya definida, es respetable pero que no responde a los requerimientos necesarios para una reflexión profunda si no que sesgada), en realidad se trata de un texto militante que repite por enésima vez contenidos archi conocidos, el verdadero aporte no al conocimiento nunca se ha originado desde un posicionamiento pre definido, esto no es mas que un texto repetitivo de alguien que es prisionero de sus preceptos, los Ensayos son reflexiones de libre pensadores y tu no eres libre pensadora sino que eres una esclava de tus convicciones, como tu son la inmensa mayoría de los "intelectuales" chilenos cuyo aporte al pensamiento crítico es igual a 0, es mas de lo mismo, es el mismo disco rayado que para cualquier efemérides aparece. Es lamentable el bajo nivel de tu texto que no contribuye en nada a ver y vivir la vida de manera mas libre. Solo da pábulo para que otras personas cuya única preocupación existencial es ver ratificadas sus convicciones. No sabes lo que es pensamiento crítico ni menos lo que es el pensamiento dialéctico. Bajito tu nivel estimada.

  3. Cada accion tiene una reaccion, deberias tambien plantear el por que de ese cambio politico, allende tenia a Chile en jaque, con expropiaciones y desabastecimiento, con visitas largas campañas con fidel, amiga, no soy escritor ni nada por estilo, pero si tengo un razonamiento medio el cual me permite ver el antes y el despues de cada situacion, en Chile estan tomando como bandera politicamediatica la "dictadura", lo pongo entre comillas a manera de resaltar el valor que le dan los chilenos hoy en dia, mas los que tiene algun resentimiento con ella, lamentablemente los partidarios de la izquierda usan esto de forma equivocada, aun nadie o ninguno de ellos se ah referido al por que del llamado golpe de estado, lo voy a poner facil para que me entiendas, robar es una accion, esto genera una reaccion, y en chile solo hablan de la reaccion, por que sera?, es obvio, no les conviene refrescar la memoria y mucho menos decirle semejante cosa a sus nuevos partidarion, llamese los de menores de 30 años, me encantaria poder leer una version completa de lado y lado, me encantaria saber que en Chile hay alguien cuerdo, no me sumo a eso ya que vivo en el extrajero desde hace muchos años, y no sali por causa politica alguna, ni mi padro lo hizo, fue solo por trabajo que llegamos a Venezuela, y la situacion que pasa este pais me obliga a replanterame muchas cosas, y a ver muchos errores que aqui se cometieron y alla estan siguiendo, bueno amiga, mucho exito, saludos

    1. interesante tu planteamiento, no solemos aprender de los errores y muchas veces viendo otro hacer lo mismo ,como VENEZUELA ,no lo asociamos a nosotros. nadie habla de que paso con las familias que tubieron que abandonar campos , fundos, y ver a los jornaleros matar las vacas para luego sentarse a esperar que el gobierno les siguiera alimentando. hasta que no pasen hambre seguiran pensando que eso no existe. hace falta contar en un libro Y COMO SE LLEGO A ATACAR LA MONEDA.

  4. Soy venezolano y he estado investigando la situación de chile ya que tiene un parentesco a la de mi pais mostraron una ideología socialistas para salir de una crisis que no existía y nos hicieron ver, para unos problemas qué se acrecentaron con el pasar del tiempo, ahora da lastima como nos peleamos por comida, falta de tecnología la perdida de nuestros intereses, la poco inversión extranjera, abandonamos nuestros siembras, se perdió la vocación del trabajador, hora vivimos de colas para comprar un pan, los militares intervinieron en empresas para acabarla el sueldo mínimo es más bajo del mundo si compra un patalon no comes en el mes da pena escribir esto se me salen las lágrimas solo pensar que algien dice quiero mi este pais y al final lo desangra, hemos crecido en corrupción, violencias y sicológicamente acabamos. Hoy en dia extrañamos ha Carlos andrés y calderón eran considerados ladrones de primera, pero el pais era otro, prefiero esos lacras como la llaman qué estos socialista nada tiene qué ver con lo otro, dios sabe el momento preciso de sus acciones ojalá otros venezolanos lean ha Chile y vean que se asemejan Asus problemas, dios nunca dijo el camino iba hacer fácil pero tampoco imposible arriba Chile y para adelante Venezuela

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