Cómo hacer cine y TV sin esfuerzo parte I: Remakes y secuelas

Bienvenidos a una nueva era en el entretenimiento audiovisual, inserta en una década en pleno siglo XXI, pero que ha visto un resurgir de todo aquello que fue un éxito en los no muy lejanos ’90 y fines de los ’80. Aquellos que fuimos niños esos años, ahora somos adultos deseosos de pagar y consumir todo aquello que nos recuerde nuestra dichosa niñez y cuyo máximo estandarte se encuentra en el cine y la televisión. Es por ello que estudios, productores, directores o cualquier responsable detrás de la gran y pequeña pantalla, han visto un suculento nicho el cual explotar: la nostalgia de los adultos jóvenes, o sea, nosotros, a quienes las empresas de marketing llaman los millennials.

¿Y qué mejor manera de revivir aquellas pelis que hicieron furor hace tan poco tiempo si no es través de remakes, secuelas, precuelas, reboots y spin-offs? Creo que de otro modo sería difícil, exceptuando re estrenar una película en formato 3D, como en el caso de Titanic (2012), o una serie animada con nuevo opening y animación supuestamente mejorada, como ocurrió con Dragon Ball Kai (2009-). El asunto es que son tantos y tantos los nuevos anuncios desde los estudios de cine y TV sobre contenido noventero o de la década del 2000 que regresa a nuestras pantallas, que esto se ha salido de control. Es más, incluso títulos de los que no se pensaba que podría haber una continuación, los hemos visto renacer. Da la impresión que estamos ante una nueva era de escasa originalidad, donde prima lo comercial y la forma fácil de ganar dinero y la atención del público.

Pero antes de suponer las motivaciones detrás de los productores, daremos una pequeña vuelta por algunos de los miles de casos de remakes, secuelas, reboots, etc. que han sido estrenados los últimos años o anunciados para los próximos. Y, que además, nos han hecho pensar ¿era necesario?, pero por otra parte han logrado desembolsar todo el dinero de esos fanáticos que no les importa que les estén vendiendo basura, si esta lleva el nombre de sus series, películas, videojuegos o personajes favoritos. Luego intentaremos dilucidar las razones para esta avalancha de cosas ya vistas, ya que no puedo introducirme en los estudios para conocer los verdaderos motivos, ¿no? Vamos por parte.

Remakes

El remake (adaptación, refrito o recreación) es propio del cine, pero también se da en las series de televisión. Se define sencillamente como una versión nueva de una obra que reproduce de forma fidedigna los personajes, tramas, ambientación y otros detalles de la producción original. La idea detrás de un remake es darle un aire fresco a la obra, una visión nueva de su director… o simplemente aprovecharse de un éxito.

Me parece totalmente aceptable realizar una nueva versión de una película muy vieja, alguna que quizá el actual público no conoce o probablemente no ha visto, a pesar de ser conocida. Esto puede ser porque ya no sea transmitida ni siquiera en la televisión. Por ejemplo, vi miles de veces The Parent Trap (1998) —llamada Juego de Gemelas en Latinoamérica— sin saber que era un adaptación de una película de 1961 con el mismo nombre. Y ejemplos hay muchos. Pero parece absurdo que realicen remakes de películas que apenas se han enfriado y que seguramente hemos visto y recordamos bien. Por ello, veamos algunos de estos casos más recientes:

1. Piranha (1978) / Piranha (1995) / Piranha 3D (2010)

Piranha 3D

Comienzo con esta, porque en el momento en que salió Piranha 3D en el cine, supe que todo andaba mal, pero no por el hecho de que se hiciese un remake (no me esperaba lo que se vendría), sino porque fuera en 3D. Gracias a Avatar (2009) de James Cameron, desde entonces todo lo que se venía tenía que ser en 3D, incluso si era algo ya visto, ¡pero el sombrero es nuevo!

Stacy Malibú

Quizá esta película no fue del todo mala, tal vez fue hasta mejor que la de 1995 o las secuelas de la primera película. lo que es preocupante es que el mundo haya tenido que ver una segunda parte llamada Piranha 3DD. ¿Intento desmedido por vender? ¿Dónde?

2. RoboCop (1987) / RoboCop (2014)

RoboCop 2014

De acuerdo, pasaron 27 años entre una y otra, pero la original RoboCop y sus secuelas fueron transmitidas millones de veces en la televisión durante los ’90, cuántas veces no las vi. ¡Es un clásico! Y la verdad sea, no he visto la adaptación, pero cuando supe que saldría me pareció que era demasiado pronto para un remake (aparte de que leí que es menos sanguinaria).

3. Carrie (1976) / Carrie (2002) / Carrie (2013)

Carrie 2013

Estás películas, como ya saben, están basadas en la novela de Stephen King, Carrie, de 1974. La película de 1976 es todo un clásico del cine de terror. La de 2002, estrenada en televisión, es más fiel al libro, pero sin ser tan buena y la de 2013… se actualiza incluyendo el ciberacoso, pero es una copia de la original sin lograr ni cerca el mismo efecto en la escena de la graduación (además que la protagonista es demasiado agraciada como para interpretar a un personaje que es todo lo contrario).

4. Total Recall (1990) / Total Recall (2012)

Totall Recall 2012

Esta película es casi desconocida para mí, nunca le he puesto atención ni nada. Pero al notar que en ella está el nombre del gran Arnold Schwarzenegger, supe que esto era calidad. Bueno, no, tenía mis prejuicios, pero luego me enteré de que es una excelente película y un éxito en su tiempo, así que 22 años después reemplazamos a este carismático austriaco por el odioso de Colin Farrell, total se parecen mucho. Las críticas no fueron nada favorecedoras para la nueva versión.

5. Poltergeist (1982) / Poltergeist (2015)

Poltergeist 2015

De esta no me enteraba sino me pongo a mirar en las carteleras pasadas. Un clásico del terror. ¿Se han fijado que gran cantidad de películas reversionadas son de este género? Yo no lo entiendo, cuando ves la original hay mucho misterio, porque lo desconocido causa miedo, ¿cierto? Entonces si vuelves a verla, o ves un remake ya sabes todo. O sea, ¿para qué?

6. Gojira (1954) / Godzilla (1998) / Godzilla (2014)

Godzilla 2014

Remake tras remake. Porque por muy mala que sea el Godzilla de Matthew Broderick (solo diré: “That’s a lot of fish”), todavía estaba tibio cuando salió esta nueva revisión al ya mítico Godzilla. Y no solo los gringos explotan al pobre monstruo (habrá secuela de la última Godzilla). Los japoneses cada año sacan una nueva versión o secuela, porque hay mucho que se puede contar sobre una criatura marina que aplasta ciudades.

That's a lot of fish
“That’s a lot of fish”.

Además de los ya mencionados, no tengo muchos ejemplos notables de los recientes remakes, porque lo interesante está en lo que se viene. En los remakes de conocidas series y películas que han sido anunciados:

  • Tales from the Crypt (1989-1996). La nueva serie de Cuentos de la cripta es uno de los últimos anuncios de originalidad desmedida de la televisión norteamericana.
  • El exorcista (1973).  Porque no tiene suficientes secuelas y precuelas, necesitamos una serie de TV, la que se espera para 2017.
  • Ace Ventura (1994). Además de su secuela de 1995, tuvo un olvidable spin-off en 2009. Se acaba de anunciar su remake, porque seguro nadie recuerda a ese tal Jim Carrey.
  • Men in black (1997). No sé si será remake o reboot, pero ¿Hombres de negro sin Will Smith ni Tommy Lee Jones? Ah, de veras que ya tuvimos suficientes secuelas y hasta una serie animada.
  • Jumanji (1995). Es que no entiendo a Hollywood, otra película de los ’90 fresca en nuestra memoria siendo adaptada. Y sin el bueno de Robin Williams (QEPD). Su estreno será el 2017.
  • Dumbo (1941). En live action y dirigo por Tim Burton, tal como Alice in the Wonderland, este remake nos muestra el nuevo pasatiempo de Disney: hurgar entre sus viejas películas y llevarlas al live action.
  • Memento (2000). ¡Pero por qué! ¡Si hasta es de este siglo! Memento es de esas películas cuya gracia recae en la sorpresa, saber el final es como si te hubiesen hecho un spoiler de The Sixth Sense. Remake tan inncesario que no quiero ni saber cuándo se estrena.
  • The craft (1996). Otro remake que no comprendo. Todavía se puede ver de vez en cuando en TV, tan fresca como la primera vez que la pasaron.
  • Comando (1985). Quizá Schwarzenegger se convierta en el nuevo fetiche de los remaketeadores. Porque cualquier película de Arnold se merece ser reversionada, son una joya. Aunque este anuncio es viejo, no se ven señales de estar listo.
  • The Birds (1963). Porque no aprendimos nada del remake de Psycho (1960/1998). Cuando se trata de clásicos como estos, solo un genio puede superar a un genio. Veamos qué nos depara el 2017.
  • It (1990). Y más encima tendrá secuela. Y ni siquiera es tan buena. Otro remake para 2017.
  • Short Circuit (1986). Dicen que la justificación para reversionarla es aprovechar su transfondo bélico. Adivinaron, también se estrenará el 2017.
Secuelas

Una secuela en el cine es «cualquier producto cultural producido después de otra obra completa y que se desarrolla en un mismo “universo”, pero en un tiempo posterior» según Wikipedia. También se le denomina secuela a la “consecuencia o resultado, generalmente de carácter negativo, que sobreviene de un hecho determinado”. Esto nos dice mucho de lo que aquí vemos.

Se nos podría ir la vida mencionando secuelas malísimas, pero vamos a lo más actual que se pueda. Aquellas secuelas que no nos esperábamos o que han pasado tantos años desde su original, que los protagonistas ya están por jubilar, tomando en cuenta que entre una y otra debe haber una continuidad.

1. The Hobbit: An Unexpected Journey (2012), The Hobbit: The Desolation of Smaug (2013),  The Hobbit: The Battle of the Five Armies (2014)
El Hobbit
Sospechosamente similares a los pósters de LOTR.

The Hobbit era una precuela esperable de la trilogía de The Lord of the Rings (2001, 2002, 2003) por el simple hecho de pertenecer a la obra de J. R. R. Tolkien. Pero mientras El señor de los anillos se reparte en tres libros, ¡El Hobbit contaba con uno solo! Aún así, Peter Jackson consideró necesario hacer una larga y tediosa trilogía alargando innecesariamente lo que fue un éxito en olvidables secuelas.

2. Fuller House (2016-)

Fuller House

Oh, Fuller House. Secuela de Full House (1987-1995), sitcom de gran éxito en los Estados Unidos y el mundo. Serie que veía por televisión nacional y que nunca me di cuenta de lo mala que era. Y como buena secuela, Fuller House no es mejor. Es la venta de nostalgia en su máxima expresión. Oh, Netflix, te creía mejor que esto.

A propósito, podría considerarse un spin-off y no secuela, pero es prácticamente ver Full House 2 con los mismos personajes, la misma casa, la misma historia y los mismos chistes.

3. Jurassic World (2015)

Jurassic World

Secuela de Jurassic Park III (2001), por lo que podría considerarse a esta película como Jurassic Park 4, pero sin Steven Spielberg. Alimentada por el éxito que cosechó la original en 1993, esta producción fue un éxito de taquilla, confirmando el rentable negocio de traer ideas del reciente pasado. Y ya se prepara una secuela.

4. Fast & Furious 7 (2015)

Fast & Furious 7

Séptima entrega, si es que no perdimos la cuenta, de esta franquicia sobre carreritas de autos comenzada en 2001. A esta altura ya debe incluir extraterrestres, ninjas y agentes secretos británicos para mantener frescas las historias. Aún así fue un éxito, aunque perdimos a Paul Walker (QEPD).

5. Kung Fu Panda 3 (2016)

Kung fu panda 3

Siendo la tercera entrega de Kung Fu Panda (2008), es una de las secuelas más recientes del cine animado. Y como ocurre con cualquiera de ellas, es más que seguro que se fue todo el cariño que alguna vez pusieron en su original. Leí por ahí que ya no era novedoso y se notaba la falta de ideas. Me lo esperaba.

6. Zoolander 2 (2016)

Zoolander 2

Zoolander (2001) es una de mis comedias favoritas, precisamente por lo disparatada que es. Por la misma razón no quería que se viera arruinada por una secuela que más encima aparece 15 años después. Pero era de esperarse, estamos acostumbrados a las secuelas de Ben Stiller.

7. Disney y todas sus secuelas para TV o no
Tinker Bell al infinito
No sé cuántas más de Tinker Bell tendremos que ver.

No es raro que la secuela de alguna película exitosa de Disney sea de menor calidad que su antecesora, y si se estrena en TV, es porque es derechamente mala. Aunque por alguna razón estos años están apuntando a la gran pantalla con secuelas y precuelas live action, todavía quedan animaciones que pretenden continuar ese universo de cada éxito consechado. Así tenemos el spin-off de Peter Pan (1953), Tinker Bell (2008) y todas sus secuelas; The Lion Guard (2016), serie que nace como secuela de The Lion King (1994); Cinderella II (2002) y Cinderella III (2007); Mulan 2 (2004); y otras películas en colaboración con Pixar como Cars 2 (2011) y todo lo que hemos visto sobre Toy Story.


Fuera de estos ejemplos, la lista de secuelas anunciadas de aquí al futuro es inmensa. Para muestra:

  • Bridget Jones’s Baby. Se estrena este 2016 y ni siquiera está basada en una de las novelas.
  • Independence Day: Resurgence. Segunda parte de El día de la Independencia (1996) sin lo mejor de esta: Will Smith.
  • Indiana Jones 5. No sé cuál es la idea de seguir obligando a un anciano a realizar películas de aventura. Porque aceptémoslo, Harrison Ford ya tiene más de 70 años.
  • Star Wars: Episode VIII. La tercera trilogía estrenará segunda parte el 2017. ¿Finalmente podrá descansar Harrison Ford?
  • Alien: Covenant. Otra saga que tiene sus comienzos en los ’70. Esta película es una secuela de Prometheus (2012) la que a su vez es una precuela de Alien (1979).
  • Avatar 2. Creo fielmente que es solo una excusa para deslumbrarnos con el 3D.
  • The Incredibles 2 . Pixar se está quedando sin ideas que trae de regreso una película de 2004.
  • Toy Story 4. Esto es definitivamente el abuso desmedido de un éxito.
  • Cars 3. Vamos, Pixar, ni siquiera la primera fue demasiado buena.
  • Finding Dory a.k.a. Finding Nemo 2. Muchos la están esperando, le tengo fe. Pero no deja de ser una secuela pensada a última hora.
  • Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales. Quinta parte de esta saga que perdió toda gracia.
  • Ice Age: Collision Course. O lo que es lo mismo:  La era del hielo 5. No más, por favor.
  • Mission Impossible IV. ¡La 6! Más de Tom Cruise corriendo.
  • Beetlejuice 2. 30 años separarán la secuela de su original. ¿Qué nos dice esto?
  • Trainspotting 2. Cuando una película de culto pierde todo tu respeto.
  • Transformers 5. Simplemente una saga que no necesitábamos.
  • Alice in the Wonderland 2. Todavía no terminan de destruir deconstruir este clásico literario.
  • Frozen 2. Una de las películas animadas más sobrevaloradas de la historia debía tener segunda parte.

Como vemos en los casos de los remakes, a veces se vuelve injustificable. Si tienes una gran película clásica de culto la mejor de la historia, ¿para qué quieres hacer un remake? ¿Estás seguro que lo harás mejor que el original? ¿Quién te crees que eres? ¿Uwe Boll? Y si por esas casualidades de la vida realizaste una peli que inesperadamente fue todo un éxito y no pretendías continuarla, pues, no sé, la historia cerró por completo, no quedó nada más que saber, y todos contentos para la casa, ¿para qué necesitamos una secuela? Y por último, si estás tomando una película que fue mala, con un guion mediocre, una idea disparatada o que no tiene nada de innovador, ¿vale la pena mejorarla? ¿Necesitamos eso en el futuro?

Esto es todo por hoy. No se pierdan la segunda parte de este artículo para enterarse de los spin-off, precuelas y reboots que el destino nos tiene preparados. Saludos.

Author: María de los Ángeles

Nacida en 1990, de padres sureños y criada en el norte. Profesora de Castellano y Comunicación, con interés en el lenguaje, los cómics, X-Men, Pokémon y fútbol, entre variados temas. Vegetariana, amante del cielo y el mar.

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