Alfabetización digital o por qué las nuevas generaciones no saben cómo usar internet

He oído decir que los de la Generación Y adoptamos el internet y crecimos con él hasta convertirse en una herramienta imprescindible en nuestras vidas actualmente, pero que, en cambio, la Generación Z nació en un mundo hiperconectado y no conocieron la vida sin internet. Esta nueva generación, aquellos nacidos después del año 2000 y que hoy son niños o adolescentes, aprenden desde la más tierna edad a utilizar un celular o una tablet, por lo que no es raro que sus padres o abuelos resalten con alegría lo inteligentes que son, contrario a otros adultos que aún piden ayuda cuando el celular se encuentra en modo avión sin querer.

Sin embargo, debe notarse que la intuición —o intuitividad, si se me permite tal concepto— no es lo mismo que el uso racional de un dispositivo. Una persona de 30 o 40 años será capaz de manejar un aparato lleno de botones y perillas sin problema, mientras que un niño de 10 años extrañará la pantalla táctil en el mismo aparato. Basada en mi experiencia como profesora, puedo asegurar que la mayoría de las niñas y niños de hoy no saben utilizar las nuevas tecnologías en el ámbito educativo —como se esperaría de ellos— y apenas bien en su vida diaria. Si bien, no son analfabetos digitales, sí son analfabetos funcionales respecto a internet y la computación, y una de las razones, principalmente, es que no se les ha educado correctamente bajo la errónea creencia de que son nativos digitales como si esto fuera sinónimo de ser competente digital.

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Primero, hemos de reconocer que como educadores no podemos negar la existencia de internet. Sería anacrónico pedir a los estudiantes que realicen una búsqueda exhaustiva en la biblioteca sin recurrir a internet y que, además, escriban todo a mano. No quiere esto decir, de ningún modo, que la biblioteca sea cosa del pasado, sino que es inevitable que la primera fuente de información de los estudiantes sea internet. Por lo tanto, hemos de enseñar a utilizar esta herramienta y no dar por hecho que los alumnos y alumnas saben buscar, seleccionar e interpretar la información para un adecuado aprendizaje.

Aun así…

NO SABEN CÓMO RAYOS USAR UN BUSCADOR DE INTERNET

Los jóvenes de hoy no saben utilizar un buscador de internet. No quiere decir que no sepan usar Google (que obviamente es EL buscador que usan) en sus funciones más básicas, sino que no saben realizar búsquedas que den con la información que necesitan. ¿Qué diferencia hay entre ellos y la tierna abuelita que le pedía por favor que le enseñara tal y cual cosa? Ambos actúan bajo la premisa de que Google es quien lo sabe todo y no quien sabe dónde está todo. Por lo tanto, se le realizan preguntas pensando que Google la responderá.

Por ejemplo, en trabajos de investigación con estudiantes a los que se les ha dado una serie de preguntas que deben ellos responder apoyados con internet, suelen buscar la pregunta completa en Google, a pesar de lo específica y compleja que es. Si se les pide comparar las características del protagonista principal de una novela con el del otro, ya que en su contexto educativo les ha tocado estudiar ambas, buscarán en Google, no por separado, sino que ambos juntos como si la respuesta estuviera allí, esperando ser encontrada. Del mismo modo, también puede que busquen cosas demasiado detalladas, tal como si estuvieran realizando una descripción de lo que necesitan para darle las pistas al navegador de lo que les debe mostrar.

No saben de palabras claves, de utilizar sinónimos, de pasar a la segunda página si en la primera no encuentran lo que buscan, tampoco de usar buscadores internos en las páginas. A pesar de saber lo básico del funcionamiento del navegador, las palabras que colocan allí no se reflejan en una búsqueda eficaz de información. Por ende, se debe enseñar sobre qué y cómo buscar para encontrar lo que necesitan, tanto utilizar las palabras claves cómo ir variando en los términos, o incluso de ampliar la búsqueda a términos más generales.

NO SABEN CÓMO DIABLOS ESCOGER UNA FUENTE DE INFORMACIÓN CONFIABLE

Desconozco si saben que no todo en internet es confiable, supongo que se los han dicho más de alguna vez, pero allí están copiando todo del primer resultado que encuentran. Por lo mismo, no contrastan la información, no la leen ni la corrigen, sin importar de qué página la obtengan.

Cuando he podido les he dicho a mis estudiantes que usen Wikipedia o blogs para poder entender mejor los conceptos para sí mismos; pero para basar su información deben utilizar fuentes primarias, páginas del ámbito académico o escolar, publicaciones, páginas gubernamentales o institucionales. Les doy ejemplos, les anoto las páginas en las que pueden basarse, pero no, la mayoría insiste en usar las primeras. A menos que por suerte les haya aparecido una buena fuente al comienzo de su búsqueda.

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NO SABEN DIFERENCIAR FUENTES DE INFORMACIÓN

Relacionado con lo anterior, muchas veces no reconocen los blogs de expertos de usuarios común y corrientes, menos conocen sitios de publicaciones académicas y científicas como Scielo o la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Para ellos Wikipedia es la verdad absoluta, sin entender que es una fuente secundaria de información que no contiene todo lo que requieren para investigar. Es cosa de darse cuenta que en las predicciones de Google, muchos temas aparecen acompañados de la palabra “Wikipedia” para ser completado.

Pero esto no es culpa de los estudiantes, sino de los profesores que no les hemos enseñado dónde buscar, sino solamente qué buscar. Hace falta concientizar por un lado que internet no es el reducto del conocimiento y la verdad que ellos creen que es, sino que más bien es un espacio de expresión y comunicación que puede incluir tanto ideas equivocadas como ciertas a medias y verdaderas —por eso es importantísimo la contrastación de fuentes, pero estoy segura que eso debe se muy tedioso para ellos (otra cosa en la que trabajar)—. Y por otro lado, se debe enseñar a diferenciar los distintos sitios que pueden encontrarse en internet, dejar de lado esa forma anticuada de enseñar sobre medios de comunicación centrados en la prensa escrita (¡que con suerte conocen los estudiantes más jóvenes!) y centrarse en uno de los elementos que más utilizarán en su vida fuera de las aplicaciones de su celular: la web. Así aprenderán también a escoger fuentes confiables (y serias) para sus referencias bibliográficas (Dios quiera que aprendan también sobre esto).

Lo vi en Facebook no debería ser garantía de confiabilidad nunca, jamás.

TODO ES YOUTUBE Y VÍDEOS

Sí necesitan aprender a hacer algo, YouTube. Si necesitan entender la materia que vieron en clases, YouTube. Si están aburridos, YouTube. Si quieren oír música, YouTube. Si quieren ver una película, YouTube… Bueno, creo que se entendió el punto.

Lo increíble es que YouTube también sea una de las primeras cosas que abran cuando se les pide investigar. Incluso he sabido de estudiantes que copian texto de vídeos de YouTube pausándolo cada vez que retenían una idea para luego escribirla en Word.

La avalancha de contenido audiovisual ha invadido todo rincón de internet. Si antes las limitaciones tecnológicas no permitían poder ver un vídeo de más de 5 minutos sin que colapsara nuestra conexión a internet (y la computadora del cíber) ahora nos encontramos con vídeos de amigos y terceros en cada red social que utilizamos, de publicidad en forma de vídeos en todos los sitios que accedemos y youtubers como las grandes estrellas de nuestros tiempos.

Ya no se habla de bloggers, sino de vloggers y cada famoso olvidado quiere sumarse a esta tendencia que ya lleva años en la cima (aunque a mí parecer en un leve declive). Es por lo mismo que los jóvenes están acostumbrados a verlo todo pasar en imágenes y sonidos, con la artificial dicción de algún muchacho o la chirriante voz de alguna moza, quienes se atreven a hablar de una gran e infinita cantidad de temas, sean expertos o no.

¿Cómo acabar con esta mala costumbre? Pues primero hay que lograr que se acostumbren a leer, algo bastante más difícil.

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Y bien, a partir de aquí seré más breve respecto a lo que he observado sobre la relación internet-estudiante en el ámbito estudiantil.

LAS REDES SOCIALES ABARCAN TODO INTERNET

Si de comunicarse entre sí se trata, no existe nada más que las redes sociales. Se mandan la información por Facebook o incluso por Instragram, de allí no salen.

Y por otro lado si no ven algo en Facebook o Instagram, simplemente no existe. Las redes sociales como primera y última fuente de información.

NO SABEN TRABAJAR EN LÍNEA

En conjunto con el punto anterior.  Si trabajan online, pocas veces he visto que utilicen el chat incorporado de Google Docs, si es que saben que existe este modo fácil y útil de trabajar en vez de enviarse miles de archivos .docx entre sí.

La manera arcaica de realizar un trabajo en computador.

EL INFALTABLE COPY-PASTE

Copian todo tal cual, incluyendo hipervínculos y los números de notas al pie de página que no vienen incluidas, pero lo peor es que es solo una parte de la información que se les está solicitando.

NO SABEN UTILIZAR PROGRAMAS QUE NO SEAN OFFICE O PAINT

Y aún así las usan mal (¿Alo, espaciado para todo? ¿Enter para salto de página?). Pegan todo tal cual, como las imágenes que con suerte han sabido recortar y las incluyen en sus trabajos tal y cómo las encontraron en Google Imágenes (¿de dónde más sino?).

AUNQUE TENGAN EL COMPUTADOR FRENTE A SUS NARICES TIENEN QUE USAR EL CELULAR

Porque el celular es una extensión de sus cuerpos. Y de qué otra forma se pueden mandar capturas de pantalla del computador si no es tomándoles fotos con el celular y enviándolas por WhatsApp.

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EN CONCLUSIÓN

En conclusión, los jóvenes de hoy saben mucho sobre computación e internet, pero de una manera muy superficial. Es fundamental que la educación de aquí en adelante vaya encaminada al buen y eficiente uso de las tecnologías de la información, mal que mal, estamos en una era en que absolutamente todo funciona en torno a ellas.

Author: María de los Ángeles

Nacida en 1990, de padres sureños y criada en el norte. Profesora de Castellano y Comunicación, con interés en el lenguaje, los cómics, X-Men, Pokémon y fútbol, entre variados temas. Vegetariana, amante del cielo y el mar.

2 Replies to “Alfabetización digital o por qué las nuevas generaciones no saben cómo usar internet”

    1. La felicito por su excelente publicación, usted ha tocado un punto sumamente sensible, derrumbando el mito de que los niños actuales nacen con las competencias digitales incorporadas, me encantaría saber si tiene algún artículo académico publicado en base a esta temática, de ser así le ruego compartirlo para citarlo, en caso que no la animo a publicar su investigación.

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